Viviendo en un país tan caliente como El Salvador, no podemos evitar que nuestro dispositivo se comience a calentar. Los calores extremos nos pueden causar diversos problemas. Y no sólo hablamos del daño que pueden provocarnos a nosotros, a las plantas o a cualquier ser vivo, también debemos que tener en cuenta que dispositivos electrónicos como los teléfonos móviles, pueden sufrir las consecuencias de una subida extrema de temperatura.

Vamos a ver de qué manera podemos evitar que nuestro teléfono sufra las consecuencias.

Primero que nada, y lo más obvio:

No dejes el dispositivo expuesto al sol

Esto puede ser muy obvio, pero no está de más recordar que el dispositivo no debe estar expuesto durante períodos (no necesariamente largos) al sol, ni a ninguna otra fuente de calor. Por eso, cuando estemos en la playa o en la piscina, debemos guardarlo o dejarlo bajo la sombra. Lo mismo con dejarlo en el auto o la mesa de una terraza.

 

Cómo evitar que el móvil se caliente: condiciones internas

Veamos ahora qué podemos hacer con nuestro móvil para que no se caliente demasiado por sí mismo, ya que, si además de encontrarnos a temperaturas elevadas en el exterior éste se calienta por el exceso de uso u otros factores, el problema se agrava más aún.

Dale un respiro

Es habitual que los teléfonos (y cualquier dispositivo en general) se calienten con el uso excesivo. Si, a esto le sumamos temperaturas ambientales altas, cuanto más rendimiento le exijamos, más rápido se sobre calentará. Lo ideal es que, le demos el mínimo uso, bajándole el brillo de pantalla desde el panel de control, y evitemos ejecutar aplicaciones tan exigentes hasta que nos encontremos en un ambiente más fresco y baje la temperatura del teléfono.

Cierra aplicaciones

Además de controlar el uso, lo ideal es que cerremos todas las aplicaciones que se estén ejecutando en segundo plano, pues algunas de ellas generan muchos procesos que al consumir RAM (especialmente los juegos móviles y los editores de foto) pueden provocar que el teléfono aumente aún más su temperatura.

Vigila la carga

Debemos controlar que durante el proceso de carga no esté cerca de otros dispositivos como baterías externas y por supuesto, no utilizarlo mientras carga. Además, es importante comprobar que el cargador no esté defectuoso, pues en ocasiones esto puede provocar que el teléfono se caliente más.

 

 

¿Y si ya se calentó?

Si llegaste tarde a estos consejos y tú teléfono está a punto de convertirse en lava, pues hay algunas cosas que podemos hacer para bajarle la temperatura rápidamente y así evitar daños perjudiciales.

Remueve la funda y apágalo.

Si en la pantalla de tu teléfono ya aparece el mensaje de auxilio que te informa del sobre calentamiento, quítale la funda e inmediatamente apágalo y pasa al siguiente punto.

Acércalo a una fuente de frío

Si notas tu teléfono muy caliente o la alerta roja que vimos en el punto anterior ya ha aparecido, el siguiente paso es acercarlo a una fuente de frío que contrarreste el calor. Esta fuente de frío debe ser seca, es decir, aire acondicionado o un ventilador, pero nunca (y aunque no te falten las ganas) lo metas al congelador. En un congelador corremos el riesgo de que pueden causar daños irreparables en el terminal.

Siempre existe una app

Por último, podemos ayudarnos de aplicaciones que ajustan rápidamente los parámetros de algunos componentes internos como la batería o el procesador.

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